Comparece ante los tribunales el expresidente de Barcelona

El expresidente del Barcelona Josep Maria Bartomeu (Josep Maria Bartomeu) y su mano derecha Jaume Masferrer fueron detenidos este lunes en relación con el escándalo del “Barçagate” y están bajo investigación este martes, comparecieron ante el juez sobre caso.Fuentes policiales dijeron a la AFP que, tras pasar la noche en la comisaría de Barcelona, ​​los dos ex dirigentes del club azulgrana «disponen esta mañana ante el tribunal».Ambos comparecerán ante un jueza ante un juzgado de Barcelona que actualmente investiga «presuntos delitos relacionados con la herencia y el orden socioeconómico» del llamado «Barçagate»Aunque la fuente no especificó cuándo comparecerán los dos detenidos ante el tribunal, medios españoles señalaron que Bartomeu fue citado en el tribunal a las 8:30 GMT. En los juzgados.Personas familiarizadas con el asunto dijeron que el gerente general del club, Oscar Grau, y el director legal, Román Gómez Ponti, también fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad. Todas estas detenciones fueron llevadas el dia lunes por la Policía Regional Catalana, que también llevo a cabo registró el «Barçagate»en la oficina de Barcelona.


l 6 de junio de 2015 fue un día grande para el Barcelona. El equipo entrenado por Luis Enrique alzaba la Copa de Europa, quinta de la entidad, después de un brillante triunfo frente a la Juventus. Ese Barça era un equipazo y la envidia de toda Europa. El tridente formado por Messi, Neymar y Suárez era una máquina de hacer goles. Un trío perfectamente secundado por jugadores como Iniesta, Xavi, Rakitic, Piqué, Alba, Alves… Todo un lujo. Pocos días después, y aprovechando el efecto Champions, Bartomeu era elegido presidente.

A nivel deportivo, Bartomeu no supo gestionar la Champions de Berlín para ir renovando al equipo. Los primeros fichajes no aportaron nada: Turan, Aleix Vidal, Digne, Alcácer, André Gomes, Umtiti… Paralelamente, el presidente renovó a lo grande con fichas fuera de mercado a jugadores como Alba, Busquets, Umtiti, Piqué o Suárez. La masa salarial se ponía por las nubes. Acciones como esta y al final la pandemia han provocado que la deuda se haya ido alrededor de los 1.000 millones. Una barbridad.

El golpe definitivo vino en verano de 2017 cuando el PSG, cuyo dueño es el gobierno catarí, dio un golpe de mano llevándose a Neymar pagando su cláusula de rescisión. Bartomeu y su dirección deportiva no supieron verlo y se quedaron sin uno de los mejores jugadores del mundo de un día para otro. Entró en caja un dineral, pero según llegaba por una puerta salía por otra y los recambios del brasileño (Dembélé y Coutinho) fueron un fiasco.

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